Fundació Jaume BofillUniversitat Oberta de Catalunya (UOC)
Fabiola Díaz Guevara
Fabiola Díaz Guevara
Docente Universitaria

Mi pasión es la literatura; sin embargo, al momento de insertar esta temática en mi vida profesional, debía ir por el camino de la Pedagogía. Es allí cuando descubrí que enseñar y aprender eran dos acciones imbricadas. He caminado en el mundo académico, desde los primeros niveles hasta los niveles superiores, en postgrado, como docente. He descubierto que el aprendizaje no es tiene un punto de llegada, más aún, tiene muchas bifurcaciones, y a veces uno está perdido... pero sigue avanzando. Mis estudios me han llevado por el camino de la investigación en las Maestrías de Investigación Educativa y de Literatura, ésta última por fin logró cerrar mi deseo adolescente: estudiar Literatura. Los años de mi actividad docente suman casi tres décadas, pero la actividad con mis estudiantes aún me apasiona. Trabajo en la PUCE actualmente, un ámbito universitario que es como mi segundo hogar. Me apasiona escribir: reunir en unos cuantos fonemas ciertas percepciones del espacio y el tiempo que me han tocado vivir... y sigo adelante.

Les tres coses que he après

1

Educarse no es un momento sincrónico, es diacrónico

Abrimos un libro y observamos una palabra desconocida, al estar ávidos de conocimiento, vamos al diccionario, a la enciclopedia, a un contexto más amplio... y de pronto nos encontramos frente a temáticas maravillosas. Este proceso nació en un momento, pero luego se proyectó hacia espacios y tiempos que no imaginamos.

2

Educar a otros es abrir caminos al futuro

Si enseñamos el camino a un niño, estaremos guiando a un hombre. Todos sabemos que sembrar una semilla en un espacio fértil y más aún, cuidar su desarrollo con los abonos necesarios, no solo permite que el árbol crezca sano, sino que dé frutos que alimenten a otros. Eso hace el docente: guía, orienta, diseña futuros en los ojos brillantes de su pupilo y con la fe en su quehacer va construyendo sociedades auténticamente libres y productivas.

3

Ser docente es amar al niño interior

Uno es lo que ha aprendido. Y si aprende sin dejar de lado la novedad y la emoción de lo nuevo, entonces está garantizado el aprendizaje continuo. Si aquel niño interior que llevamos dentro aún se asombra y tiene la capacidad de maravillarse por el nuevo día que asoma y por el brillo del sol que se libera entre las nubes para calentarnos, tenemos esperanza: el mundo nuevo se conforma de cientos de nuevas sensaciones. Y si todo esto es parte de nuestro quehacer docente, seremos felices.

Altres veus de la comunitat educativa
Marta Mingot Pallés Marta Mingot Pallés
Responsable de l'àrea...
El canvi primer cal somiar-lo per després portar-lo a la pràctica
Germán Wilfrido Sánchez Valenzuela
docente de lengua y literatura en...
Enseñar para la vida
SALVADOR VIDAL RAMÉNTOL SALVADOR VIDAL RAMÉNTOL
PROFESSOR DE DIDÀCTICA DE LES...
Bon Humor
Xavier Melgarejo Xavier Melgarejo
Psicòleg escolar i professor
L’escola ha de ser un espai de llibertat i d’afecte
Victòria Oliu Subiranas Victòria Oliu Subiranas
Professora de matemàtiques a ESO i...
Preguntar i escoltar a l'alumnat
María del Rosario Comerón Mateos María del Rosario Comerón Mateos
Maestra
El conocimiento se construye compartiendo
Josep Sánchez Malagón Josep Sánchez Malagón
Professor de Ciències de l'...
La millor forma d'aprendre és mitjançant el moviment

Més informació